Hoy no vengo con ninguna reflexión intensa ni profunda. Hoy solo vengo a compartir mi nueva obsesión. Y aviso desde ya:
⚠️ ESTE POST CONTIENE SPOILERS ⚠️
Vale. He caído. He caído fuerte. Bueno, mejor dicho: no sé cómo he tardado tanto. Heated Rivalry. Estoy OBSESIONADA. Madre mía. Hacía MUCHO que no me gustaba tanto una serie. Os juro que ha sido como volver a mi adolescencia cuando me volví loca con Skam.
Es que no sé ni por dónde empezar. Sabía de la existencia de la serie, sabía que tenía muchísimos fans (obvio, TikTok), pero como no estaba en ninguna plataforma nunca terminaba de animarme. Hasta ayer. Como ya no tengo nada de clase, dije: venga, pa dentro. Error. Bueno, error no. Me vi los 6 capítulos en una tarde y me quedé MAL. Pero mal de “¿Y YO QUÉ HAGO AHORA CON MI VIDA?”.
Ver la serie fue toda una experiencia. Me sorprendió bastante lo explícita que es, no voy a mentir. A mí no me molesta, pero entiendo que no es para todo el mundo. Aun así… LA TENSIÓN. Bua. Yo misma estaba tirándome de los pelos. Desde el primer capítulo estaba nerviosa pensando en cómo iba a acabar todo.
Y ahora hablemos de LA ESCENA DE LA DISCOTECA DEL CAPÍTULO 4. WOW. O sea, WOW. El ambiente, las luces, las miradas, la música… TEMAZO, la química que atraviesa la pantalla… yo no respiraba. Todo suma para que la escena sea perfecta y te deje con el corazón acelerado. Esa escena es literalmente el punto de no retorno. Ahí ya estaba perdida del todo.
Y el último capítulo… uf. UF. No estaba preparada. Emoción, sentimientos, todo junto. Lagrimitas incluidas, sí. Porque después de todo el viaje, de toda la tensión acumulada, ver cómo se resuelve… duele, pero en el buen sentido. De ese que te deja tocada un par de días.
Además, necesito decirlo: Scott y Kip también me robaron el corazón. Los amo. Aportan muchísimo, equilibrio, cariño, y hacen que el universo de la serie se sienta más completo y real.
En general, la serie tiene de todo: rivals to lovers, drama, pasión, emociones y personajes que se te meten bajo la piel. Y sí, vamos a decirlo claro: son todos HOT HOT. Pero no solo es eso. Es cómo se miran, cómo se odian, cómo se desean, cómo evolucionan. Es adictiva.
En fin. Estoy oficialmente en ese momento post-serie en el que nada llena el vacío. Y además: es mi primera hiperfijación del año, yupi ajajja. Desde que la acabé ayer estoy a tope en TikTok (obviamente), edits, clips… he tenido tanta necesidad de hablar de esto que hasta he tenido que escribir un post, así que aquí estamos.
Y no solo eso: las entrevistas de los actores… me encantaaan. Verlos hablar de la serie, de los personajes, de todo. Soy débil, lo admito. Hoy incluso he salido a dar un paseo escuchando solo la canción de la discoteca, en bucle, como si estuviera ahí con ellos( sí, estoy loca, lo sé).
Da gusto encontrar series así, de verdad. Series que te emocionan, que te obsesionan, que te hacen sentir cosas. Y sobre todo con un fandom tan grande, porque así una puede volverse loca pero acompañada, que siempre es mejor ajaja.
Además, este año me he propuesto culturizarme más cinematográficamente: salir de mis series y pelis de confort, probar cosas nuevas, descubrir historias diferentes. Para eso me he creado un journal como el de libros, pero para series y sí, también me haré uno de películas. Era necesario.Os iré informando sobre mi obsesión, y os dejo la reseña del journal. Un beso!
Tengo tantas ganas de verla y tu me has convencidoooo, de verdad creo que la iniciaré pronto, tambien me gusta skaaam diosmiooo.
ResponderEliminaryo estoooy obsesionada!! con las dos cosas ajajaj
EliminarEsto me representa totalmente. Empecé a ver la serie cuando aún no era tan conocida y DIOS MÍO es como... WOW, en serio no puedo describirlo.
ResponderEliminarAbsolute cinema, no puedo esperar a que se estrene la siguiente temporada!!!
ResponderEliminar